INTELIGENCIA E INFORMÁTICA

PARA PENSAR:

1. Desarrollar la inteligencia artificial ¿será un éxito o un fracaso?

2. ¿Crees que las máquinas pueden llegar a pensar como lo hacemos las personas?

 

 

1. LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL.

La inteligencia artificial es una especialidad de la informática que se ha nutrido enormemente de la psicología cognitiva, la lingüística y la neurociencia. Su objetivo ha sido desarrollar programas informáticos capaces de resolver problemas complejos con proezas similares a las que hacen los seres humanos (y no sólo cálculos matemáticos o algoritmos).
La concepción de la mente humana como un mecanismo ya estaba presente en los planteamientos de Descartes y de Hume. En 1747, el médico Julien Offray de La Mettrie publicó el libro “El hombre máquina”. Un siglo después, Charles Babbage (1791- 1871) diseñó la máquina analítica que realizaba operaciones matemáticas en secuencia y a gran velocidad. Babbage fue un pionero de la computación, pues su máquina presentaba características del ordenador moderno.
En 1936, el matemático británico Alan Turing (1912-1954) propuso un dispositivo computacional, la máquina de Turing, que podía calcular cualquier cosa cuantificable. Turing creía en la posibilidad de inteligencia en las máquinas y la equiparaba a la inteligencia natural de los seres humanos. Además diseñó la primera computadora capaz de jugar al ajedrez. Su aportación más importante en el ámbito de la inteligencia artificial fue el establecimiento de la naturaleza simbólica (basada en el uso de símbolos) de la computación.
En Estados Unidos el matemático John Von Neumann (1903-1957) propuso que las computadoras se diseñaran tomando como modelo el cerebro humano. Von Neumann fue el primero en humanizar el lenguaje de la computación al utilizar palabras como memoria o sensores.
En 1956, en el Congreso sobre Inteligencia Artificial el investigador Allan Newell (1927-1992) y el politólogo Herbert Simon( 1916-2001) presentaron el programa informático Logic Theorist, que mostraba a las personas pensantes como procesadores de información. Basándose en los estudios sobre memoria asociativa, construyeron Logic Theorist Machine, la primera máquina “inteligente” capaz de memorizar y aprender de una manera original y creativa.
En este congreso se definieron las ideas básicas del núcleo teórico de la inteligencia artificial: el reconocimiento de que el pensamiento puede ocurrir fuera del cerebro gracias a las máquinas, la presuposición de que el pensamiento puede ser comprendido de manera formal y científica y que la mejor forma de entenderlo es a través de computadoras digitales.
La IA es una forma de programar ordenadores, utilizarlos como herramientas para realizar tareas y resolver problemas. Es una rama de la informática que ha creado programas de cálculo científico e industrial, las herramientas informáticas (bases de datos, tratamiento de texto, hojas de cálculo), las aplicaciones de gestión (nóminas, contabilidad) y las aplicaciones de tratamiento de información digitalizada (diseño gráfico).
Los desarrollos de la IA, en conexión con la psicología, cognitiva, la lingüística, la neurofisiología, etc. han creado la ciencia cognitiva, que considera la mente un sistema simbólico. El ser humano y el ordenador, aunque son diferentes, comparten la capacidad de procesar y manipular símbolos abstractos.
Los científicos cognitivos consideran a los ordenadores, animales y seres humanos sistemas de procesamiento de la información que: 1) transforman la energía física en símbolos que representan el medio ambiente; 2) manipulan transforman y almacenan los símbolos, y 3) seleccionan y ejecutan las respuestas.
Pero hay muchas tareas y problemas que no pueden ser abordados con esa aproximación algorítmica de la informática convencional. ¿Es posible programar a los ordenadores de otra forma? La respuesta a esta pregunta dio origen a la IA.
La IA pretende abordar problemas y tareas no algorítmicamente tratables (pero que sí resuelven los humanos), inspirados en el funcionamiento mental humano. Estructura el comportamiento inteligente humano en cinco áreas: razonamiento simbólico, simulación del funcionamiento neuronal, tratamiento del lenguaje natural, visión artificial y robótica.

 

1. Razonamiento simbólico.

 Se trata de emular la forma de razonar de la mente humana cuando se enfrenta a tareas que no son resolubles mediante el cálculo. Por ejemplo, construcción de máquinas capaces de jugar al ajedrez.


Debe quedar claro que, dentro del mundo de los ordenadores, el concepto de inteligencia es restringido: significa meramente la capacidad de procesamiento de información racional. La complejidad del pensamiento humano, la abstracción y la capacidad de sentir, de inventar e incluso de soñar superan con creces a la tecnología.

2. LA INTELIGENCIA COLECTIVA EN LA SOCIEDAD DIGITAL.


En la segunda mitad del siglo XX, la informática transformó radicalmente la realidad que nos envuelve, nuestro modo de vivir y de entender el mundo. En los albores del siglo XXI vivimos una época de transición hacia nuevos paradigmas y valores, porque cada generación cambia su entorno físico, social y psicológico.
Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC), cuyo paradigma es Internet, están provocando cambios en todos los sectores sociales, transformando las expectativas acerca de cómo los individuos deben actuar en un mundo cada día más caracterizado por las conexiones y las redes de comunicación.
Estas nuevas tecnologías favorecen no solo el tránsito y la saturación de informaciones, imágenes y datos, sino también cambios de la percepción cotidiana del espacio y del tiempo, nuevas formas de acceso a la información y nuevos estilos de razonamiento y conocimiento.
La utilización de las NTIC está produciendo una carrera galopante de productos, utilidades, racionalidades, reglas de juego, costumbres y valores, que el filósofo Pierre Lévy describe en su obra “Cibercultura” (2007).
Lévy define la cibercultura como la tercera era de la comunicación, después de la oralidad y la escritura, que está configurando un lenguaje más universal: el lenguaje digital. Para las sociedades modernas la escritura fue el modo más valioso de la comunicación humana, pero ahora surge un nuevo modo de comunicación: la interconexión global.
La cibercultura se basa en un modo distinto de ver y hacer las cosas y exige que los modos de hacer política, los valores sociales, las decisiones que afectan a los colectivos humanos sean diferentes, creativos e innovadores. La cibercultura se apoya en tres condiciones: la interactividad, la hipertextualidad y la conectividad.
*La interactividad es la relación entre la persona y el entorno digital definido por el hardware que los conecta a ambos. Las nuevas tecnologías subvierten la lógica de aproximación a lo real. La interacción de mentes y pensamientos en la construcción de conocimientos a partir de res y comunidades emergentes es un reto de nuestra sociedad.
*La hipertextualidad significa el acceso interactivo a cualquier texto desde cualquier parte. Mientras que la digitalización es la nueva producción de contenidos, la hipertextualidad es la nueva forma del almacenamiento y entrega de contenidos.
*Finalmente, la conectividad es la tendencia humana a juntar lo que está separado, mediante un vínculo o relación. La interconexión favorece los procesos de inteligencia colectiva en las comunidades virtuales, y gracias a ellos el individuo se halla menos desvalido frente al caos informativo.
¿Qué es inteligencia colectiva? Hablamos de inteligencia colectiva cuando pensamos, usamos ideas, idiomas y tecnologías inherentes a una comunidad. La inteligencia colectiva es un proceso de crecimiento, diferenciación y de valoración de las singularidades. No es una inteligencia programada, como una colonia de termitas o una colmena. Pierre Lévy le atribuye estas características:
*Es una inteligencia distribuida, que creará una dinámica de reconocimiento y movilización de las habilidades individuales. Nadie sabe todo, todos saben algo; el conocimiento es la suma de lo que sabemos.
*La coordinación de inteligencias en tiempo real. Los nuevos sistemas de comunicación proporcionan a los miembros de una comunidad los medios para interaccionar dentro del universo virtual. En este sentido el ciberespacio como soporte de la inteligencia colectiva es una de las condiciones de su propio desarrollo.
*La inteligencia de un grupo ya no será el resultado mecánico de actividades ciegas o automáticas. El objetivo de una comunidad inteligente es el de negociar permanentemente el orden de las cosas, el lenguaje, el papel del individuo, la reinterpretación de la memoria. Nada es fijo. Los ciberciudadanos se organizan en redes para la construcción de espacios para el conocimiento y la solidaridad.


(AA.VV. Psicología. Serie Comprende. Bachillerato 2. Editorial Santillana. Madrid. 2016
Alonso García, J.I. Psicología 2º Bachillerato. Editorial Mc Graw Hill. Madrid. 2016.)

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